Licenciada en Filología Hispánica por la UAM (Universidad Autónoma de
Madrid)
toda
mi vida he sido una enseñante por vocación y , sin embargo,
nunca una estudiante de "hincar los codos". Simplemente poseía una
buena memoria y facilidad de aprender si las cosas me interesaban.. y
apliqué eso como profesional.
Estoy firmemente
convencida de que el aprender es maravilloso y que la curiosidad por
saber es inherente al ser humano, siempre que sea de forma fluida y
despertando su interés... descubriendo los porqués, la evolución
lógica de las cosas y cómo, por ejemplo, para multiplicar primero
tuvieron que saber sumar.
Y como siempre he
estudiado mejor resumiendo y añadiendo imágenes y dibujos a mis
apuntes, pues eso he seguido practicando en la enseñanza: todo
está relacionado y es resultado de una evolución del pensamiento
humano y de su innata necesidad de conocer su medio y saber dónde y
para qué está.
La enseñanza
en España es una de las peor consideradas en Europa y de las de tasas
más altas de absentismo y fracaso escolar.
No dudamos de la profesionalidad de nuestros claustros. En las aulas
los profesores tienen que dar por hecho que en 4º (por poner un ejemplo)
ya han asimilado lo que se dio en 1º, 2º y 3º... Si no
es así ... la
programación del curso y la dinámica propia del mismo, el tener que
cumplir un programa, obliga a ir siempre hacia delante... aunque
sean conscientes de que algunos alumnos quedan atrás por esas
"lagunas" de conocimientos mal adquiridos o simplemente no asimilados
en cursos anteriores.
Se han creado
las llamadas
"clases
de apoyo",
que han
demostrado ser un fracaso porque las carencias que los alumnos
tienen están diversificadas y un profesor dentro de su actividad
cotidiana no puede en una
hora ir personalizando y atender uno por uno en sus carencias.
Los más de 20
años de experiencia en el ejercicio de mi profesión ayudando a
estudiantes en apuros avalan mi técnica, - personal e
intransferible, porque está basada en la comprensión de textos, el
esquema, las reglas mnemotécnicas y, sobre todo, el diálogo, la
comunicación y la confianza con el alumno/a , que es quien en ese
momento ha de responder y obtener resultados-.
Puntualmente, y
siempre que lo demanden, aparte del canal directo que supone la
mensajería instantánea, está el correo electrónico para responder a
cualquier duda e inquietud. Atención que va más allá del tiempo
acordado para la "clase" y que puede ser de respuesta inmediata.
Garantizamos
que el alumno avanzará porque ése no es sólo nuestro compromiso,
sino el de él mismo : de nada sirve que los padres pongan los
medios si el interesado no es consciente, no quiere, o, simplemente,
se ha rendido ya:
Recuperar su ilusión será nuestra meta.
Marian Navarro. Directora